martes, 22 de abril de 2014

24/03/1014
Tengo una línea
marcada
en mi dedo mayor del pie.
No me había dado cuenta,
Hasta hoy
y se me están formando un par
 en el entrecejo.
Es inevitable
 y tengo 24
que cumplí ayer.
Y aunque algunos digan ¡quien pudiera! O ¡un crío!
Lo siento adentro fuerte
como el tiempo
 nos va transformando
aun más lento que lo que debería
pero sin tregua,
día a día.
leí en algún lado
que las células de nuestro cuerpo
se mueren y nacen continuamente.
en siete años
 nuestro cuerpo es nuevo.
salvo el cerebro
y no se que otra parte
que no se renueva.
me resulta extraño pensar
cuanto miedo tenemos.
al cambio, digo
siendo que no permanecemos
estáticos
ni un día
 de nuestra vida.


















Ayer me encontré
llorando
por un árbol.
Es que tenemos
en el fondo de casa
un palo borracho.
Con sus flores rosas
 y su algodón blanco
Nos inundó
La infancia
A nosotras
Las niñas de la casa.
En una rama fuerte
colgamos la hamaca
Donde girábamos
 hasta enredarnos los rulos.
Ahora esa rama
es un ojo
que nos mira
Nos escuchó
y nos dio sombra
En veranos irreparables.
El árbol tiene tantos
años
como la casa
Y de alguna manera
 es
la casa.
Sus raíces amenazan
 con romper  el cemento,
Su copa
 con invadir a los vecinos.
Este árbol se va a caer
Y es irreversible,
 Como nuestro crecimiento,
Un buen día
 te va a tirar
Tu tronco carcomido
 y tu copa seca.
Nuestra casa
 no será la misma.










27/03

me acorde
del abrazo que nos dimos
ese sábado a la madrugada.
La lluvia era
torrencial,
Unas gotas gordas
 nos golpeaban la cara
 y tuvimos
que correr a escondernos.
Sabíamos que era inminente
 la despedida.
Un tiempo antes,
sentadas en reposeras
en la galería de tu casa,
nos imaginamos de viejitas
las dos
sentadas
en ese mismo lugar
-toda la vida juntas- dijiste.
Pero esa noche
caía el cielo
Y algo se había roto.
te abracé
como si quisiera retenerte
aunque sea unos minutos mas
aun sabiendo lo irreversible
de todo.


hoy pase por tu casa
cuatro veces
dos de ida
dos de vuelta.
se convirtió en costumbre
cosa cotidiana
mirar el frente
esperando algún cambio.
A la mañana
levantan la persiana
de la pieza de tu hermana.
a la noche
hay un auto gris
-sospecho que es tuyo.
pero en realidad
ya no se.
sospechas
calculo
imaginación
hace unas semanas
volviendo a casa
me encontré con un montón de autos
alrededor de tu casa.
imagine la reunión
tus compañeros del banco.
en ese momento
los imagine
sentados en el living
en los sillones de flores.
en los que pasamos
madrugadas fumando
y hablando hasta
que nos dolía la garganta.
¿de que hablarian?
¿como te sentiras
en estas temporadas
que ya son años?

1 comentario:

  1. Como cuando el silencio es posible
    y las palabras empiezan a temblar.

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